Política | Ayer

¿Asesora fantasma?

Gualeguaychú: contrataciones VIP y la sombra de los "barones" del conurbano en el sur de Entre Ríos

Mientras la gestión local ajusta el cinturón de los trabajadores municipales con paritarias de hambre, los decretos del Boletín Oficial revelan un flujo de fondos públicos hacia figuras vinculadas al poder histórico de Florencio Varela. El caso de la "asesora fantasma" que cobra sueldos millonarios sin pisar la ciudad y la conexión con el riñón de Julio Pereyra.

En la Gualeguaychú de Mauricio Davico, la modernización del Estado parece tener un código postal muy lejano: el conurbano bonaerense. Una investigación sobre los movimientos del Boletín Oficial ha puesto al descubierto un entramado de contrataciones que une directamente al Palacio Municipal con la estructura de uno de los "barones" más inoxidables del peronismo de Buenos Aires, Julio César Pereyra. 

Bajo el paraguas de la Secretaría de Gobierno y Modernización, que conduce Manuel Olalde, se ha consolidado un vínculo contractual con Verónica Franchini, una profesional cuya trayectoria está íntimamente ligada a la Fundación Internacional para el Desarrollo Local (FINDEL), el "think tank" fundado por Pereyra para perpetuar su influencia política tras 25 años de hegemonía en Florencio Varela. 

Lo que genera mayor indignación en los pasillos municipales es el contraste de los números. Mientras el Ejecutivo de Gualeguaychú ofrece a sus empleados un incremento del 11 por ciento en cuotas (con un tramo no remunerativo), los contratos de Franchini muestran una vitalidad envidiable. 

La cronología de los decretos revela una escalada de privilegios poco usuales: 

Marzo de 2025: El vínculo se inaugura con un canon de 1.200.000 pesos mensuales. 

Enero de 2026: Lejos de la crisis, la profesional inició el año con un salto del 22,7 por ciento, elevando sus honorarios a 1.350.000 pesos. 

Según el decreto 1001/2026, vigente hasta junio, la "asesora" mantiene ese estatus salarial, superando ampliamente la curva de cualquier trabajador de carrera de la ciudad. 

Asesoría sin horarios ni presencia en el territorio 

El dato que más ruido hace en los tribunales éticos es la falta de presencialidad. La contratada reside en Florencio Varela y, según admitió el propio Olalde, no cumple horarios específicos. Bajo la figura de "locación de servicios", la Municipalidad abona cifras millonarias por tareas de "planificación y coordinación" que se realizarían desde Buenos Aires. 

Resulta llamativo que, en una gestión que dice optimizar recursos, se deba recurrir a una exdirectora de ceremonial de la gestión de Pereyra para organizar temas de la Secretaría de Gobierno local. Mientras que el personal de diversas áreas municipales debe marcar tarjeta y cumplir funciones bajo estricto control, para los vínculos que vienen de la "rosca bonaerense" rige un régimen de excepcionalidad absoluta. 

La sombra del Barón y la "maquinita" política 

Julio César Pereyra no es un nombre más en la política argentina. Es el símbolo del poder territorial que sobrevivió al duhaldismo, al kirchnerismo y al paso de las décadas. Conocido por haber presidido la Federación Argentina de Municipios (FAM), Pereyra ha sido cuestionado por su escasa actividad legislativa en el Congreso Nacional —donde se retiró sin prácticamente emitir palabra en el recinto—, pero manteniendo intacta su capacidad de colocar cuadros técnicos en diferentes distritos. 

Franchini, quien también es escritora de novelas y exfuncionaria de la gestión de Pereyra en Varela, parece ser el nexo de una "colonización" administrativa que pocos logran explicar en Gualeguaychú. 

Desde el municipio intentan justificar la erogación argumentando que se trata de tareas relacionadas con gestiones en Buenos Aires. Sin embargo, para los sectores críticos, esto no es más que la tercerización de la política local en manos de estructuras foráneas. 

¿Qué beneficio real obtiene el vecino de Gualeguaychú al pagarle un sueldo de jerarquía a alguien que vive a cientos de kilómetros y cuya principal terminal política es el PJ de Florencio Varela? La respuesta de Olalde sobre la falta de horarios y la vaguedad de las tareas asignadas deja más dudas que certezas en un escenario donde cada peso público debería estar bajo la lupa. 

COMENTARIOS